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sábado, 16 de julio de 2022

Locura


 Como cruzar permanente por un campo de minas, no sabiendo nunca si están los pies bien asentados, haciéndose pedazos cuando de pronto , incomprensiblemente, todo se volatiliza… Y recomponiéndose maltrecho pero perfectamente reconstruido en lo externo, sin llegar a comprender como tanto dolor no rompe el corazón que ama… y comprendiendo aún menos no poder dejar de amar pese al daño. 

Poco a poco se lamenta observar… que duele menos.

Aprendiendo a comprender que de las minas, solo puedes esperar explosiones… y de éstas, solamente destrozos.

El  dolor es la consecuencia lógica y recurrir al reparador anímico la única solución posible… la fortaleza, impuesta, imanta lo que queda y lo sitúa en vertical para otro paso… hacia la siguiente.

Vivir con la locura es simplemente eso… vivir con la locura. 

Preguntarse si ella, la locura, reconoce y analiza las consecuencias de sus actos, es vano;  el loco, siempre tiene razón. 

Las razones le sobran para justificar sus actos…más no tiene necesidad de hacerlo… la falta de  razón le amampara.

Más difícil de comprender resulta el entorno que todo le justifica en su locura desde la razón,  y que lo ampara en la consecución de la siguiente… por falta de ella.

Ése que juzga el despropósito del que está loco…y que si bien puede aceptar que lo sea,  no consiente en que su locura le agreda…  pero sigue sin poner medios para evitar que agreda a otros que no son él. 

-No me des de lo que no pido, y no te daré de lo mismo

Para que el loco responda

-Lo mismo te digo… 


V.Nas

Todos los derechos reservados. 


  


  


  


 


domingo, 5 de junio de 2022

Aswan


 

Donde la ribera se desgarra y deja sueltas para los brazos del Nilo perlas de tierra que se abren y se entregan sin reservas a sus caricias.

Desde la terraza del Old Catarac contemplo como amanece a la vida este hilo de agua entre dos mundos de arena… La salida del sol en Aswan no tiene descripción… es como el inicio de una fantasía… las falúas como pájaros alados, ya están en el río… suena Wagner; siempre hay música, por todos lados se escucha una melodía… La sensación es de maravillosa paz .


Sola en la terraza, mientras espero que aparezcas de uno a otro momento, pienso si en el mismo sitio y a la misma hora Agatha Christie estaría escribiendo algún capítulo de “Muerte en el Nílo” …


Mientras le digo una vez más al nubio camarero que aparece como por encanto cada vez que me ve que no deseo nada. Me siento en sus ojos – Special, Special …como él acostumbra a decirme – . Realmente saben como hacerte sentir bien.


Reparo en el entorno victoriano que se respira y se encuentra en simbiosis con la percepción del antiguo Egipto que me llega por los sentidos... curiosamente pienso, que este gran edificio rosado, los barrotes verdes, blancos y negros de la terraza, sus farolas... anclado como fuera de lugar, está en su sitio.


No vuelves de la habitación 

¡Humm…anoche…! Me arrastraste por la magia de una visita nocturna a la Isla de Agilkia en un romántico paseo en falúa. Mientras paseábamos por el Templo de Phílae nos encontramos con un espectáculo de luz y sonido… La atmósfera estaba para ello, la noche estaba para ello, nosotros estábamos… para ello.


Al tiempo que la profunda y femenina voz de Isis salía de ninguna parte … 

* Yo soy la madre de la naturaleza. La Señora de todos los elementos. La primera de los habitantes de los Cielos…*

… me abrazabas desde atrás cruzando los brazos en mi cintura, sentía tu aliento en mi pelo mientras me mecías imperceptiblemente... de cuando en cuando como algo inevitable, depositabas un beso en mi coronilla... en mi cuello … o en mi mejilla.

La discreción me estaba matando; y tú tramposo, te dedicabas a la pequeña tortura como el que carga una dinamo… a la espera …


.- ¡Hola!…¡Hola! española ¿Estás sola?

El saludo venía de la escalera que da al embarcadero, los dientes luminosos de nuestro guía resplandecían en su cara…

-¡Ah!… ¡¡Hola, Nubi!! Buenos días. No, no … él viene ahora ¿ Dónde iremos hoy?…


V.Nas

Todos los derechos reservados 


viernes, 29 de abril de 2022

Jilguero


 

Tú  has  sido ave de paso

Yo fuente

Ya mi agua quitó tu sed.

Ya tu canto inundó mi  cielo


En tu paladar seré 

cada  vez  que  bebas,

de mi corazón  serás

... cada  vez  que  trines.


Tú , en otras fuentes,

en otros caños… jilguero


yo  en  otras ramas, 

para otros  trinos... 

gota de Iris.


 Ya  has  pasado,  ya quedó, 

ya no pueden  evitarlo


 Tú en el cielo volando, 

y entre nubes... yo


Esa gota de color... 

que vas ansiando


 

V.Nas


lunes, 8 de abril de 2019

Del hombre y de la mujer .- Of men and women



Cuando el principio fue… y ¿quién de nosotros lo recuerda?…parece ser que estableció un orden de crecimiento evolutivo.
 No importa quién nos lo cuente, ni cómo… en eso parecen ponerse de acuerdo tradiciones y científicos, aunque no compartan principios ni criterios.
La vida se fue transformando de lo simple a lo complejo… y aparentemente de lo básico y reflejo… a lo inteligente y creativo.
En esa dinámica de trayecto y seguro que en el momento propicio aparece el conocimiento; la capacidad de apreciar, el por qué de la conveniencia de realizar, de un modo determinado y no otro, las actividades adecuándolas a las necesidades razonadas.
En este punto conviven más de un tipo de homínidos… y en algún momento no determinado, y con un salto sin puente… uno de ellos permanece afianzando su supremacía, y el resto desaparecen.
No, no es una tesis lo que deseo desarrollar… solo quiero hablar de uno de los haces que se refleja en el prisma de tan conflictiva conjunción.
Es curioso que después de miles de años de convivencia razonada el hombre ( léase el macho) siga de alguna manera disertando sobre su supremacía sobre la hembra de la especie, tratando de aquilatar sobre el acierto o desacierto de sus decisiones. 
Es curioso que aún en los tiempos que corren en los que la hembra no ha dejado de ser lo que ha sido, y en los que tal vez comience a dejar de ser, en el comienzo de este mañana que es el próximo minuto, todavía no se hayan dado cuenta de que siempre y en la sombra la supremacía la ha tenido ella. 
Ha soportado leyes y regulaciones impuestas por la fuerza bruta… ni por la razón, ni por la justicia… y sobre todo impuestas por el miedo a que se invirtieran los papeles. No olvidemos que la parte más cómoda era para el macho su propio papel.
Ahora la hembra se manifiesta abiertamente, ésa es la única diferencia…y ahí están los resultados, se comen el mundo de los acomodados machos.
No se trata de realizar una encuesta ni de hacer comparativas en la que según las conveniencias unos u otros saldrían perjudicados según acomodo, sino del genérico de la igualdad de oportunidades. 
En la criba del mismo y único cedazo, la mujer sale mejor parada en la actualidad.
Pero el hombre sigue viéndolo desde su perspectiva, como si fuera una concesión que le hace, sin darse cuenta; de que quién está recibiendo un auténtico regalo es él…
La mujer siempre ha soportado su propia condición y la de sus machos por añadidura, siempre ha sido ella más un suplido del faltante, como demuestra la historia.
Hoy es una compañera que le brinda a su macho la oportunidad de equipararse a ella, de olvidar la fuerza bruta y ser un ser integral, sensitivo sin complejos…  y tierno.
… En el próximo minuto de mañana… tal vez una disertación como esta sea realmente como hablar de Cromañón o Neandertal.

V.Nas160409


Locura .- Crazy


Como cruzar permanente por un campo de minas, no sabiendo nunca si están los pies bien asentados, haciéndose pedazos cuando de pronto incomprensiblemente todo se volatiliza…  y recomponiéndose maltrecho pero perfectamente reconstruido en lo externo, sin llegar a comprender como tanto dolor no rompe el corazón que ama… y comprendiendo aún menos no poder dejar de amar pese al daño. 
Poco a poco se lamenta observar… que duele menos .

Aprendiendo a comprender que de las minas, solo puedes esperar explosiones… y de éstas, solamente destrozos.
El dolor es la consecuencia lógica y recurrir al reparador anímico la única solución posible… la fortaleza, impuesta, imanta lo que queda y lo sitúa en vertical para otro paso… hacia la siguiente. 
Vivir con la locura es simplemente eso… vivir con la locura.

Preguntarse si ella, la locura, reconoce y analiza las consecuencias de sus actos, es vano; el loco, siempre tiene razón .
Las razones le sobran para justificar sus actos… más no tiene necesidad de hacerlo… la falta de  razón le ampara.

Más difícil de comprender resulta el entorno que todo le justifica en su locura… desde la razón,  y  que lo ampara en la consecución de la siguiente… por falta de ella.
 Ése que juzga el despropósito del que está loco… y que si bien puede aceptar que lo sea, no consiente en que su locura le agreda… pero sigue sin poner medios para evitar que agreda a otros que no son él. 
-No me des… de lo que no pido,  y no te daré de lo mismo 
Para que el loco responda 
-Lo mismo te digo…

V.Nas 190309




jueves, 28 de marzo de 2019

Una historia - A story



Una historia







Entra el sol por la ventana sin cristales y las pieles se abaten con el frío viento de la amanecida. Desde el torreón se avista el bosque y el río pero la niebla cubre las cumbres de las montañas próximas dejando el paisaje alineado a la vista en la superficie del suelo… y poco más, pronto se elevará hacia el cielo y el sol lucirá esplendoroso al mediodía, momentos que propicia para un paso solitario antes del almuerzo.
Se apresta para bajar a las cocinas y comprobar que todo está en movimiento para abastecer a tanta gente. Y después desde el salón principal disponer y ordenar faenas que todo lo mantengan a punto y a sus gentes ocupadas.
Se siente sola muchas veces. El feudo no es muy importante pero lo es suficientemente para que resulte duro y pesado atender todas las obligaciones. Las luchas fronterizas mantienen alejados a los hombres, y recae sobre sus hombros la administración de las tierras. Con todo procura que el peso no la aplaste y da hasta donde puede, acudiendo a los requerimientos de los soldados y campesinos. No siempre encuentra respuestas, pero siempre dice algo… su sentimiento, que parece servir, aún sin soluciones, para aplacar el ánimo y subir la estima, y así día a día solo se reserva para sí misma… sus minutos del mediodía.
El sol calienta y los pájaros cantan. El rumor del río se filtra entre sonidos y las hierbas altas rozan sus vestidos en el camino. Poco a poco todo se hace más íntimo, más oculto a los ojos exteriores, buscando ese recodo que solo a su ánimo pertenezca. Siente cierta apatía… siempre está para otros pero no siempre hay quién esté para ella. Se deja llevar por sus pensamientos sin controlar los pasos y termina en un pequeño claro entre bosques donde vive la anciana solitaria que conoce desde niña. Apartada vive de sus hierbas y sus flores… y de pequeñas donaciones de aldeanos que se acercan a pedirle sus remedios. La vieja, la llaman unos… la bruja, la llaman otros.
Para ella cuando niña era la intocable, un ser lleno de misterio al que temía, aunque siempre le habló con dulzura. Nunca se arrimó mucho por allí; pero ahora allí estaba, y veía las cosas de otro modo, y entendía a la anciana de otro modo. No sentía miedo sino curiosidad.
Continuó su paseo tratando de alcanzar el río al otro lado del meandro, cuando una voz la saludó
-Buenos días niña… te esperaba
-Buenos días anciana, cómo podrías esperarme si ni yo sabía que vendría.
-Tú no, niña… pero yo sí
La anciana la miraba atentamente
-Ya eres una mujer… pero estás sola.
-¿Cómo sabes eso madrecita?
-Yo lo sé todo de ti niña desde el día que te hicieron.
La niña guardó silencio, pues no quería discutir eso ni entrar en detalles con la anciana, era en cierta manera estremecedor el intuir que eso era cierto.
Pero por alguna causa dijo:
-Sí, estoy sola madrecita… y a veces duele.
-Es tu signo ser fuerte niña, tú puedes.
-Lo sé madre,  pero eso no es un consuelo.
-Es tu destino el estar para muchos, niña
-¿Para muchos?… No comprendo lo que decís.
-Sí niña, para muchos… decidme
 Veo un varón ¿Quién es…?
-Mi padre por supuesto. También podría ser mi hermano.
-No, no son… este que yo digo está enamorado de vos…
-No lo conozco anciana.
-Decidme niña ¿Quién es…?
-Mi esposo sin duda
-No, ese no. Vuestro esposo no se llama… y dijo un nombre
-No, es cierto, pero yo siempre le he llamado de esa forma
-Comienza a preguntarte por qué lo has hecho niña. Por qué has llamado a tu esposo con un nombre que no le corresponde. El portador de ese nombre por derecho, está en tu vida, es tu destino, y será la mayor felicidad que hayas conocido hasta ahora.
-Eso es imposible tratándose de mí, anciana. Yo nunca propiciaré algo así.
-Será. Está escrito. Pero para que venga a ti deberá ocurrir antes una muerte.
-¿Una muerte madrecita…de quién?
Agitando la cabeza como apartando humo la anciana contestó:
-Una muerte.
Continuó preguntando por otros nombres; ¿Quién es…?…y la niña respondía para escuchar; no, ese, no.
¿Quién es…? No, ese no ¿Quién es…? No, ese no…Y así nombres y nombres de desconocidos que se grababan en su mente cada vez que replicaba a la anciana indicando a quién conocía con ese nombre para seguir escuchando; no, ese no.
Llegó un momento en que aturdida y enfadada, inquieta por tanto desconcierto respondió airada a la anciana:
-¡Ya está bien! Si tantos nombres desconocidos han de estar en mi vida…¡Decidme! …¡Cómo son!
-Nombres niña… solo nombres.
La mujer siguió hablando a la joven y diciéndole cosas que se fijaron en su memoria e inquietaron su espíritu.
-Adiós madrecita, tengo que irme.
-Que Dios te acompañe niña. Vuelve a verme. Todo ha de ocurrir de aquí a siete u ocho años… como mucho.
Regresando del paseo ya no era el entorno el que ocupaba su mente… había tantas preguntas, tanta inquietud, tanto, desconocido ¿qué iría ha ocurrir dentro de siete años… en el tiempo?…una muerte….
Cuando traspasó la puerta del solar del patio y se vio inmersa en la rutina diaria olvidó su encuentro en el bosque, y retomó su vida.
Deseaba la presencia de su esposo, siempre tan alejado en defensa de sus fueros… le amaba tanto. Era el más aguerrido de los caballeros, alto y fuerte, tierno y considerado para ella, un bello y musculado héroe protector. Cuando él regresaba, no necesitaba los pies sobre la tierra, se podía permitir deslizarse en el aire a pocos centímetros del suelo y volar de esquina a esquina como una mariposa, así de liviana y etérea como si le hubieran brotado alas se sentía, ya no existía peso que la asentara.
Se sabía afortunada, segura y cobijada. Cuando miraba su cara y el amor que contenía ¡Cuánto le quería! Se entregaba ruborosa al cobijo de sus brazos y pegada a su costal dormía tan complacida del amor que le entregaba, en sus brazos amparada, en el sitio que debía ¡Era feliz, día a día!
Pasaban los años y las luchas continuaban, las idas y venidas se sucedían y los nombres se habían dispersado en el recuerdo. A veces afloraba… la época más feliz de tu vida, una muerte.
No podía, ni quería pensar en ello, pero los años pasaban; siete u ocho años… una muerte. Agitaba su cabeza y descolocaba su mente ¿pero quién? No, Dios, no lo permitas… Más según pasaba el tiempo se asentaban los temores ¡Señor no lo permitas!
…Y aconteció que una tarde, le trajeron mal herido al hombre que ella quería… y sintió que se moría. Él era toda su vida, bello, joven, valiente…aquello no era justicia ¡No debía ser! ¡No podía ser!…¡Una muerte!
Se encerró en la capilla de su mente y rezaba sin parar, mientras curaba las heridas ¡No lo permitas Dios mío!…¡No permitas que se muera! y nombrándole al oído para darle su consuelo, no podía evitar recordar al poseedor del mismo que debía aproximarse a su vida en la más feliz de las etapas… una muerte ¿pero quién?
Mientras refrescaba la frente del herido no podía impedir que se disparara su pensamiento en millar de conjeturas.
Y entre razón y razón pactaba su corazón con Dios y le decía:
Amo a mi esposo, soy mujer fiel, no ha de haber otra manera de que otro hombre me avistara que no fuera la de ser viuda ¡Señor Dios que no suceda! Jamás sería feliz si el amor se fomentara en la muerte que hallara el amor que ya poseo. Yo no conozco otro rostro que este rostro que yo amo, ningún otro que yo amara ¡Dios mío no lo permitas!… Y si alguien ha de morir que sea yo. Y que sea en otra vida venidera ese amor que aquí estuviera esperando para mí…
Pero hoy, que sea así.
V.Nas


domingo, 5 de octubre de 2014

Asturias

Foto de José Manuel Gonzalo

El mar se agita sobre la altas costas en rompientes sonoras de flujo y  reflujo,
 horadando pequeñas calas a modo de conchas donde besa la tierra
en bocas de arena que se llenan de sal
y se ofrecen gustosas a la ofrenda de plateados lenguados, cefalópodos y crustáceos
que recolectan las manos de esbeltas y rubias doncellas...
y llenando las playas en mareas frías de sabrosos oricios
 para los dedos recios y seguros de los jóvenes en grandes cestos.
Allí donde las atalayas, resistentes bastiones de desafiante roca,
 sufrían de un punto flaco, sus embates consiguieron vaciar largos túneles
llegando hasta la mitad de los prados, dejando como olvidadas 
 redondas medallas de agua, increíbles islas de mar en  medio 
del prado,
convertidas en sueños de playa o portentosas chimeneas de agua …
blufff, blufffff…boofff, blufff,boofff,bluuuufff… al ritmo de los impulsos.
Los rebaños pastan en verdes alfombras incontables  como las margaritas de manzanilla
y las  numerosísimas fuentes manan agua y leche…
 Las cuevas rebosan  de cuajo en diferentes y exquisitos quesos…
  La caza  puebla los bosques  al abrigo de una naturaleza rabiosa  regada por el cielo
y  el canto de las ondinas… las orillas de las agüeras y  pequeños ríos
se pueblan de avellanos, nogales, castaños e higueras…
Los huertos rebosan de cítricos, nísperos y  piescos…
y el fruto prohibido rojo rubí o verde tentación…
siempre está al alcance de la mano que se tiende,
 en la palma de la mano que se ofrece…
Conozco bien ese sitio… he nacido en él…
y  te aseguro que aunque pudiera parecerlo por increíble
 … no es un espejismo, es muy real.
V.Nas

viernes, 27 de enero de 2012




¡Abre los ojos!




-¡No! … no es verdad , no estoy llorando .
Ni se te ocurra querer ver en este llanto la lazada que te atrape .
… Pero necesito desahogo de este caudal que me oprime , abrir una exclusa que libere la presión que acumula la ilusión marchita de cada tarde  … Aún así estoy aquí …
Igual que amanece cada día , puntualmente dejo ver pequeñas cosas mientras trato de seguir con mi rutina  . En un infantil intento de que no me pierdas de vista , un fútil pavoneo deslucido por lo forzado … Pero el miedo al olvido me atenaza … ¿Mira que si no te acuerdas? … Si ahora que todo se encamina al termino resulta que ha sido en vano .
Si cuando te esté esperando no llegas … Qué será que me consuele … Acaso puede haber consuelo .
Cuánto daría por saber si tienes los ojos abiertos … pero no preguntaré .
No volveré a dar un paso hacia ti aunque me muera por dentro . Mas no dejaré de esperar que tú lo hagas … que me hagas un guiño , ni siquiera que me tiendas la mano … algo  imperceptible que solo yo entienda … y me ayude a continuar sola .
Yo no he pedido saber , nunca quise conocer lo que no puedo explicar . Tampoco quiero ni debo forzar las circunstancias , aunque  lucho denodadamente por evitar sufrimiento .
Si no te hubiera visto dormido , si no hubiera comprendido que no acertarías en el momento preciso a dirigir la mirada hacia el camino conjunto . No te habría buscado .

Estoy aquí . Cada día espero poder mirarte y cada día me consuelo pensando que tú me miras . No hay otra realidad y aún en su incongruencia , es . Batallé incansable para encontrar el medio y cuando lo conseguí  , después de decir lo que debía silencié el entorno . Tú escuchaste y reconociste la fuerza del mensaje y te callaste . No podía ni debía ser de otro modo .
Yo permanezco solo para que no lo olvides . Para recordarte que debes recordar en su momento . No es fácil ver de esta manera , no es fácil saber aquello que no se puede explicar coherentemente , no es fácil transmitir lo no definido . Bebería inventar palabras nuevas , o confiar en que la percepción … el instinto  , te hagan recuperar la certeza .
El devenir será ciertamente el esperado , pero  la elección es voluntaria . Si no estás despierto , si no acudes a la cita , otro lo hará … y será o no  ,  perfecto ; pero no será lo que yo he visto .
Una historia compensatoria de muchas otras , una historia plena de contenido … una vida en un cielo  …
Nos toca , una vida fácil  .
Nos toca , una vida juntos .
Nos toca una completa afinidad .
Nos toca una perfecta complicidad .
Nos toca un amor sin lindes.
Porque nos toca , sencillamente nos toca … nos lo hemos ganado  y ahora llega el tiempo .

¡Por Dios , abre los ojos! … Estaré para hacerte una señal …


V.Nas



jueves, 26 de enero de 2012



Foto de V.Nas

LAMENTO


Lamento…lamento
del camino abandonado
Soy caminante errante
perdido sin mi trazado

Palabras que paso a paso
llevaron a ser destino
de deseos encontrados ,
hoy
me alegro con tu canto
mañana con amargura…
llanto

Amores de otras palabras
dolores de mis silencios
Grito sin voz que vibrando
no dice sino lamentos ,
lamento…lamento.

V.Nas  03 02 05

sábado, 21 de enero de 2012

Cuánto tiempo perdido

                                                            Foto de V.Nas



¡Cuánto tiempo perdido!
Estas ahí sentado , comiendo como si estuvieras solo …aunque yo sé que eres plenamente consciente de mi presencia . Tanto , que se evidencia tu esfuerzo en la no apariencia . Está claro que no deseas dirigirme la palabra . También para ,quien te conoce como yo , transparentas que darías un trono , si lo tuvieras , por que yo rompiera el hielo y me acercara a ti .
Los dos empecinados en no ceder , dejamos que nuestros sentimientos nos desgarren por dentro , pues nos falta el alimento de nuestra compartida compañía ¡ Hay que ver que eres terco! Pues lo siento mucho , pero esta vez te toca a ti hacerlo . No puedo darte la razón por mucho que me ignores , porque no la tienes . Tampoco tienes derecho a esperar , que yo siempre esté de acuerdo contigo al margen de mis propias ideas , ni tienes derecho a considerar que te traiciono si no te apoyo aún en mi contra .
Te miro , y solo puedo pensar en cuanto hecho de menos tus brazos , tu olor , el calor de tu pecho …nuestra siesta ¿Me pregunto , como puedes aguantar tanto …sin rendirte a tus deseos? Sé que estás pensando lo mismo , y sé que maldices por dentro porque no doy el brazo a torcer .
…Así en la distancia de nuestra punta de mesa , te hago el amor recreándome en la calidez de los labios… que extraño , en la suavidad de tu pecho que añoro , en la plenitud de tu estancia en mi cuerpo , en la ternura del abrazo en comunión …Y sé …que tu me estás haciendo lo mismo … que sientes como me menguo en tu fuerza y como alcanzo la gloria contigo . ¡¡¡Cuánto tiempo perdido!!! El de nuestro enfado . Ni tú , ni yo , podemos alejarnos en el alma , aunque pongamos en medio un océano . Te quiero ¡más que a mi vida! Y sé que tú , lo mismo . Muero por acercarme y sentirte…y sé que tú , lo mismo …Y temo que ambos sintamos tan claramente que el otro es el que debe dar el primer paso , que acabemos tragados … por el mar .

V.Nas

viernes, 20 de enero de 2012

Foto de V.Nas
¿Por qué no puedo decir
lo que yo siento por dentro?.
¿Por qué no puedo expresar
con palabras que se ajusten ?,
ésta magna realidad del sentir…
¡Que estás aquí! ¡Que te siento!
…No ahí afuera…sino adentro .
Por qué no puedo decir
…lo que yo siento por dentro .
 
V.Nas
050804

jueves, 14 de abril de 2011

Una historia... jueveros

Foto de V.Nas




Esccúchote hablar y las imágenes vuelven a mi mente  como un luminoso presente proyectado en el corazón, donde la dimensión de la percepción adquiere nuevas  perspectivas que nada tienen que ver con la edad que pudiera tener.

Es imposible que puedas recordar se empeñan en afirmar los que nada saben … :

Güelín el de les vaques, Manuel, un hombre recio, alto enjuto … sentado en la esquinina del prau que estaba enfrente de la casa de los gitanos, a la que me asustaba acercarme … no porque fueran gitanos, posiblemente era todo imaginación de niña pequeña… eran simplemente desconocidos  que metían mucho ruido  y  daban muchas voces .
Sentau en el tendejón, avanzau pa lante  con les dos manes apoyau en el cayau…   el cazu encima, la boina pa los gueyos, y la mirada soñadora hacia el interior de un mundo lleno de sabiduría que adornaba un alma inmensa  en la mente de un hombre que apenas supo leer y escribir…  pero  Manuel  era un hombre justo y respetado, que tenía la seriedad y el buen hacer de quien se convierte en un referente para el entorno .
Ningún prau estaba tan bien y uniformemente segau, ni ninguna huerta disponía les fabes, les patates, les cebolles, y les verdures … como el pequeño Versalles que tenía Manuel, donde las plantas estaban trazadas de forma que te pusieras en el ángulo que te pusieras del cuadrante estaba perfectamente alineado.  Les vaques de Manuel había que salir a mirales  pues no les había más limpies y cepillaes, ni mas hermoses… hasta los nombres teníen guapos … Maravilla, Linda , Estrella ,La Perla , La lucera , La Morica , La Careta y La Caretina su hija … que vivíen en una cuadra como un palacio en el que todo se trataba con extremo cuidado , desde la forma de colocar el forraje en la tenada para que no se soltara, hasta la forma de catales para que las ubres no sufrieran malformaciones, ni la vaca dolores por no vaciales de manera equilibrada . Atábayos el rau con un cordél a una pata, pa que no estuvieran continuamente  moviéndolu  y  hablábayos cariñosamente pa teneles tranquiles  mientras llenaba los calderos de leche .
Tenía también tres burres, Serafina, Mora, y la Nueva
Taxina , la mujer de Manuel , cuyo nombre era Anastasia , alta y buena moza como él y guapa como un sol de primavera , era la encargada de lleváles todos los días por la mañana en el recorrido para el suministro de los demandantes de la leche de burra muy buena según se  creía para el catarro y los bronquios . Vendíase por cuarterones que eren unos vasos a los que se yos untaba el borde de manteca pa que la leche no diera mucha espuma y pudieran quedar bien llenos y no de aire … a veinte céntimos el cuarterón .
Acuérdeste de que Taxina compróte los zapatos pa La Primera Comunión y que te llevaba con ella a repartir la leche,  y como cuándo teníes apenes siete años, estando  la burra Serafina  recien parida   y con un burrín  que necesitaba mamar, díjote
.- Súbete a la burra y vete pa casa , no te preocupes por nada … la burra sabe ir sola pa la cuadra , tú solo no te bajes  -
… y la burra empezó a caminar por la ciudad  … y caminar … y caminar; tú no sabíes dónde estabes y además pasaben los tranvías y dábente  mucho miedo … y no tenía que haber tranvías  … y habíalos … Hasta que empezaste a llorar y alguien te preguntó que pasaba
.- No sé donde estoy , tengo que ir pa la cuadra pero no ye aquí … no ye aquí
–¿Dónde vives fiu? Preguntóte 
- En la Campona Vieja
- ¡Ah! , mira sigue por ahí todo recto hasta que llegues al Parque de Begoña ¿conoces el parque?
– Sí , sí , conózcolu
– Bien pues sigue de frente hasta allí y vuelve a preguntar 
 Cuando Serafina vió el parque ya supo dónde estaba y enfiló directamente a casa sola y tú respiraste hondo … Serafina y tú ya pisábeis terreno conocidu .
Oigote hablar y siento no haber conocido a Taxina a la que dicen que me parezco … siento no haber vivido tus vivencias … siento haber conocido a  Manuel tan viejo que no tenía ganes de hablar … solo me miraba profundamente como el que teme romper una muñeca de porcelana si la toca  y movía la cabeza mientras que yo,  pa no molestar , me dedicaba a pinchar les moñigues con un palu y él poníase nerviosu temiendo que me manchara …
Pero nunca , nunca olvidé , a güelín el de les vaques al que es imposíble que pueda recordar
 ¿ Pero que tenías tú, dos años … tres ? –  haciendo sopes de pan con el café en el rincón de la cocina detrás de la puerta donde´y  gustaba sentase en la esquinina de la mesa .

V.Nas

miércoles, 6 de abril de 2011

La cara... jueveros





"Ella era una cara de pinceladas al óleo, labios frambuesa muy pálida, ojos azul prusia, mejillas nácar algo cuarteadas. De esta guisa, se auto examinaba reflejada en el espejo del Museo, agotada por aquella postura que le provocaba un hormigueo de manos cruzadas y cuello derecho, busto encorsetado, 500 años, más tres “restauraciones”
De vez en cuando ante su mirada ladeada ligeramente a la derecha, ¾ Renacimiento escuela Leonardo, contemplaba de reojo al chico que la copiaba en su tela, a poca distancia, como ejercicio de Bellas Artes. Solía venir aprovechando la luz cenital de la ventana y era muy guapo, parecido al autorretrato del Durero que tenía delante, ojos miel, rubio, barbita y melena rizada, impertérrito, como ella, pintado, o sea muerto, lo contrario del muchacho, vivo y apetecible.
Llevaba una eternidad viéndose admirada al tiempo que a veces le tocaba admirar a sus admiradores. Pero había algo en las personas del siglo XXI que la excitaba; eran sus maneras, su modo de vestir y de hablar, todo directo, como una bofetada. Se acordaba de que en vida todos se inclinaban a su paso.


Ahora la recreaban hasta desnudarla en pinceladas, mientras sus ojos se iban detrás de las piernas torneadas de aquella guía a la que anhelaba parecerse. Se había fijado en esa “ninfa” desde que llegó en su primer día de trabajo, tal vez porque pasaba minutos interminables contemplándola siempre que tenía tiempo libre ¿Se daría cuenta de que también era observada desde la pintura, de mujer a mujer? ¡De que modo era deseada por muchos esa chica! Y con cuánta libertad se expresaba ese deseo a base de piropos o comentarios, miradas que la devoraban de pies a cabeza. Y ella, carnal, sabedora de sus encantos, simplemente les ignoraba con desdén ¡Le gustaría tanto estar en la piel de la joven y saborear este tiempo! Pero estaba condenada a escuchar un día tras otro a los que se quedaban embobados ante la obra maestra que era: turistas, estudiantes, mirones, comentando lo que les gustaría hacer con ella; besarla, acariciarla e incluso poseerla. Mientras, su rostro, inmutable e indefenso, aguantaba sintiéndose como una caldera, como si el óleo se le despintara por el efecto de una llama. Envidiaba el pulso vivo de la guía y daría un salto desde el lienzo, siguiendo sus pasos.
Eran demasiados siglos con la misma expresión sin poder reflejar en su cara lo que sentía, con ganas de salir de esta cárcel que era el retrato de un tiempo cadáver. Estaba harta y dolida de oír meras conjeturas, algunas obscenas, sobre su vida ¿qué sabían de ella? nada, ni idea de este sufrimiento mudo. Solo se sentía bien cuando aquel joven la miraba al copiarla, intuía algo más que una entrega a su labor. En sus ojos dulce miel, detectó un amor secreto ¿deseo? ¡Cuánto daría por estar en sus brazos! y compartir una charla en este mundo que parecía mucho mejor que su época, soñaba la calidez y el tacto de esas manos en su cuerpo. A veces cuando nadie miraba, el muchacho se atrevía a acariciarla con la punta seca del pincel, y ella se estremecía por dentro.
La torturaba la impotencia de no poder corresponderle, de no poder decirle: “sácame de esta tela y, llévame contigo, quiero ver con mis ojos la maravilla del hoy, vestir los modelos provocativos que luce la gente. Ansío lo que tanto tiempo me ha faltado; un hombre que sepa darme placer y cariño, ternura, para devolvérselos apasionadamente ¿Puedes hacer ese milagro?”
No fue un milagro pero lo catalogaron de portento inexplicable.

Una vez terminada la copia, el joven se la llevó a su casa, y ella desde el cuadro quería llorar de añoranza. Lloró lágrimas verdaderas la noche entera.
Al día siguiente el bedel se quedó de piedra al revisar la pintura ¡no tenía cara! en su lugar el fondo insípido. Descolgó el cuadro llevándolo, sin dar crédito, hasta el departamento de restauración. Allí por poco no se desmayan. Sospecharon del estudiante de arte, pero siempre estuvo bastante vigilado y por la tarde antes de cerrar el Museo la pintura estaba intacta, los guardias nocturnos aseveraron que no sonó ninguna alarma.


El joven pseudo Durero vivía con la muchacha que trabajaba con él en restauración del Museo, trabajo que obtuvo porque era un genio de la copia. La compañera, esa réplica de una Madonna de Rafael, le dio hijo e hija; la niña era la princesa de las Meninas, el chico, el Juan Bautista de Murillo.
Le encargaron copiar de nuevo la cara de la famosa pintura. Cada matiz que recuperaba era como si ambos estuvieran entablando un dialogo en la intimidad, de la sensual comunicación renació exacta, la de siempre, nadie, ni un puñetero especialista en escuela Leonardo, notaría con lupa un fallo en el sutil craquelado, o un tinte chillón oliendo a nuevo.
Sin embargo, ella, la mujer del retrato, obstinada, lloró otra noche hasta borrarse del todo la cara...solo quedó, auténtica, una lágrima"

6 manos 6: Natalí-Primavera- V.Nas  ~ 3 caras 3.

jueves, 17 de febrero de 2011

El constructor de mundos




El constructor de mundos.

Día tras día se entrega a su labor creadora.
 Elaboraba desde el más pequeño detalle al más complejo con dedicación y precisión milimétrica. Todo debería encajar en el gran puzzle estéticamente perfecto e ir trasladándose y creciendo a medida que la necesidad diseñadora se fuera desplazando sin perder la menor consistencia. No podía olvidar el interminable  cómputo de matices armónicos que ajustarían  a  cada rincón y circunstancia, la variopinta infinidad de diversidad en las características dentro de un común, y más aún la gran pluralidad de diferentes comunes necesario para adornar tanto escenario. Muchas veces consideraba qué podía ser más conveniente, si crecer de la parte al todo, o mostrar el todo para ir enfocando y  desmenuzando la parte;  casi siempre decidía alternancias según las circunstancias.
 Ser artífice de tal poder no dejaba de sobrecogerle pues involuntariamente se acababa implicando en todo cuanto  se relacionaba con la obra hasta el extremo de que en cada punto se quedaba una partícula de sí mismo aún en la mayor improvisación. Huía del imprevisto, pero sin percatarse apenas, se encontraba con que lo construído adquiría identidad propia  y le arrastraba en la lógica consecución de lo que en si mismo exigía. En esos momentos la productividad  se desbordaba a una velocidad indescriptible y los mundos surgían casi de una forma espontánea al ritmo del pensamiento… resulta altamente difícil de describir este estado de euforia y genialidad en el que tan solo se repara tras haber tenido tiempo para pararse y mirar lo  innovado. En esos momentos se adoraba a sí mismo ¡Soy un artista!  aunque para ser  honesto debía reconocer que esa intemporal inspiración parecía venir de algún lugar indefinible ni dentro ni fuera de su propia potestad. Llegado un  momento del desarrollo, el conjunto era una melodía llena de alma en medio de una orquesta sinfónica que le daba forma, y en el que los personajes perfilaban los matices percutidos… o de viento o cuerda;  todo alma envolvente de un argumento cohesionador que teje el tapiz de la trama hacia el desenlace.
En eso consistía su trabajo y de él pretendía vivir; aunque su padre insistiera en que todos los escritores eran unos muertos de hambre. Pero qué sabía su padre de lo que se sentía sabiéndose  autor de nuevos mundos, de nuevas vivencias, de vidas orquestadas y dirigidas… ¿dirigidas? bueno no sé quién dirige a quién… ese sería otro tema…

V.Nas
17-02-11

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